El Estrés: Origen y renovación.

El Estrés: Origen y renovación.

11 septiembre, 2016 / Estrés

Si preguntara ¿qué es el estrés? prácticamente todos podríamos dar una definición más o menos clara del mismo. Lo más probable es que incluso sacáramos una larga lista de causas como el trabajo, los problemas domésticos, la situación económica…

Pero ¿tenemos claro su origen? ¿Es debido a causas externas, como las que acabamos de mencionar, o su origen es otro?

Hoy vamos a hablar de todo esto desde un punto de vista diferente al convencional. Si nos adentramos en los programas de reducción de estrés veremos, que a día de hoy, siguen en su mayoría centrándose en los acontecimientos externos y en las secuelas del estrés, en vez de trabajar en otros terrenos como el de las causas internas, para mí, pieza clave en este proceso.

En muchos momentos de nuestra vida, vivimos circunstancias difíciles que, por uno u otro motivo, no somos capaces de gestionar bien. Para poder seguir con nuestras vidas tomamos la decisión, consciente o inconscientemente, de obviar las emociones que esas circunstancias nos producen pasando por alto el sufrimiento que nos ocasionan, o tomando refugio en ellas y considerándolas nuestras amigas porque creemos que nos protegen. Así vamos metiendo emoción tras emoción en un “cajón”, hasta que llega un momento en que la presión es tal que el “cajón” se desborda, o lo que es lo mismo, aparece el estrés.

La relación directa que existe entre las emociones y el estrés es evidente. Llevo tiempo estudiando de manera profunda la gestión de las emociones, tanto a través de nuestra metodología, “Coaching para la Identidad, Liderazgo Personal y Empresarial” como a través del entrenamiento mental, y cada vez se me hacía más evidente el papel fundamental que éstas jugaban en la aparición del estrés, sino ¿cómo se explica…?

¿Por qué bajo circunstancias complicadas hay momentos en que nos estresamos y otros en que no? ¿Por qué incluso en un entorno tranquilo hay ocasiones en que nos sentimos estresados? La respuesta está en que nuestra propensión al estrés no depende de las causas externas que se cruzan en nuestro camino sino de la cantidad de emociones que hayamos reprimido.

Es por esto que el estrés tiene su origen en el interior, más concretamente en la presión que sobre nosotros ejercen esas emociones reprimidas y no trabajadas. Llevamos dentro de nosotros la principal causa del estrés y estamos continuamente esperando o generando situaciones que nos permitan liberar un poco esa presión.

Por lo tanto, hemos hablado de las causas internas y las causas externas del estrés identificando a las internas como origen real del mismo y a las externas como puertas de salida para liberar la presión de las emociones, y no como causas del estrés en sí mismas.

Entonces, trabajar el estrés con acciones enfocadas a aliviar las causas externas nos puede ayudar a sentirnos mejor y aliviar temporalmente el estrés pero, si no van acompañadas de un trabajo de liberación de las emociones, no eliminaran el estrés del todo porque no se está trabajando en su origen. Como consecuencia, al seguir existiendo esa presión interior, tarde o temprano, el estrés acabará apareciendo de nuevo. Es un círculo vicioso del que no salimos sino trabajamos a fondo las causas internas del mismo.

Para ello, desde Ralaya te proponemos iniciar un proceso de auto-observación. Es importante darnos cuenta de que vivimos en la reacción permanente al entorno a través de nuestras emociones y es fundamental tener un conocimiento absoluto de la situación para poder gestionarla bien.

Y aquí vuelve a jugar un papel fundamental el entrenamiento mental. Necesitamos ser conscientes de nuestros cambios de estado y de cuál es la emoción que está al mando en cada momento porque si no hacemos este trabajo previo de observación, la emoción va a entrar poco a poco hasta posicionarse con fuerza. Tenemos que parar, observar y responder a la emoción. Y si esto no es posible, porque la emoción ya entró en el “cajón”, es especialmente útil trabajar con el “Coaching para la Identidad, Liderazgo Personal y Empresarial”, que además de permitirnos gestionar mejor nuestras emociones nos va a mostrar todas aquellas acciones a llevar a cabo para activar un proceso de renovación como complemento a la gestión de las emociones.

Si liberamos la presión trabajando con las emociones, seremos menos vulnerables al estrés

Chelo Pastoriza
Coach y Economista experta en desarrollo personal y de equipos

Para más información sobre gestión de emociones leer los artículos de nuestro blog:

“El arte de entrenar nuestra mente” “Dolor vs Sufrimiento”  

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